LA QUINCEAÑERA DE SIERRA BLANCA


2013-10-22-sierra-blanca-15-anos (10)La pequeña comunidad de San Agustín fue el punto de reencuentro de activistas que con su lucha vencieron a un imperio. cada uno, un nuevo David que se enfrentó  a un Goliath inmensamente más poderoso. El lema de esa épica medioambientalista fue: Dos pueblos, dos naciones… ¡Una victoria!

Los recuerdos llenaron las mentes de los asistenes a la ceremonia conmemorativa del 15 aniversario de la liberación del Valle de Juárez de la amenaza de la contaminación nuclear, en el lugar que fue el epicentro de la lucha: el pequeño Museo del Valle de Juárez.

Allí estuvieron el profesor Manuel Robles (director del museo), Richard Boren, Edward Patrikas, Moisés García Ramírez y también el legendario Bill Addington, uno de los dos activistas que mantuvieron una huelga de hambre por 24 días durante la lucha en el caso conocido simplemente como Sierra Blanca.

Pero, sobre todo, asistieron al acto conmemorativo los hombres y mujeres, habitantes del Valle de Juárez, quienes con valentía respaldaron una causa colectiva.

El acto conmemorativo fue de lo más sencillo: una ceremonia cívica en la explanada del Museo, iniciando con los honores a la Bandera. Luego seguirían los discursos a cargo del Profr. Robles y del Profr. Moisés García Ramírez. Un breve programa musical con un bailable a cargo de niños y niñas, y finalmente un desfile con carteles elaborados en los salones de clase, con frases y dibujos alusivos a la fecha.

Las encallecidas manos de un bracero jalaron la cuerda para hacer repicar la campana que corona la facha del museo.

En el interior del Museo, se llevó a cabo un convivio en la cual fueron compartidos los alimentos -sopa de arroz, frijoles charros, guisado de chicharrón y tamales, con su correspondiente champurrado-, y para finalizar con el pastel conmemorativo.

En un monitor de televisión fue exhibido un documental con la historia del caso Sierra Blanca, y asimismo fue distribuido un folleto conmemorativo.

Una exhibición con fotografías y recortes de periódicos, ya se encontraba instalada en la biblioteca del museo.

Nadie mejor que uno de sus protagonistas, para conocer la historia, que a continuación se presenta:

Durante varios años de la década pasada, la tranquilidad de los salones del Museo del Valle de Juárez dio lugar a apasionados debates sobre cómo detener un plan que se urdía en los Estados Unidos. Fue el Museo, sala de juntas, sala de mapas, cuartel general. Un magnífico ejemplo de lo que debe significar un recinto del pueblo, abierto a las inquietudes de la comunidad, refugio de luchadores sociales, zona de solidaridad y en total comunión con el pueblo.

En 1991 había la intención de las autoridades norteamericanas de establecer en el sur de Texas, a 20 kilómetros de la frontera mexicana, un confinamiento para residuos nucleares.

El problema era que el punto designado, en Sierra Blanca, estaba demasiado cerca de México, en violación de acuerdos binacionales.

Lo grave era que el proyectado confianmiento -como cualquier otro de su tipo- presentaba el riesgo de filtración radiactiva hacia los mantos acuíferos, y en la frontera algunos de éstos son compartidos por las dos naciones.

El profesor Robles alentó -junto con otros activistas como Josefina Reyes, Félix Pérez, Francisco Carlos Díaz y Marcos López Torres- un movimiento de resistencia al “cementerio” nuclear de Sierra Blanca.

Del lado de la frontera venían luchando desde el comienzo, los activistas Linda Lynch, Bill Addington, Richard Boren, el organizador Carlos Gallinar y, muy destacamente, Edward Patrikas y Blanca Torres, entre uchos otros que no se resignaban a ver la región convertida en tiradero de las grandes ciudades de la Costa Este de los Estados Unidos.

Finalmente, el 22 de octubre de 1998, al cabo de marchas y presiones parlamentarias motivadas por el grupo binacional de activistas, las autoridades estadounidenses desistieron de construir el basurero nuclear en Sierra Blanca.

Y finalmente, nadie mejor que ese mismo protagonista, para señalar la trascendencia de esa lucha:

¡Quince años! ¡La gran victoria del movimiento contra el basurero nuclear de Sierra Blanca cumple una década y media!

Las generaciones presentes y futuras debieran conocer, celebrar, esta victoria todos los días de su vida. Preguntar a quienes la vivieron, honrar a quienes participaron. El olvido de un hecho como el que relatamos es -si no ciminal- sí por lo menos trágico.

Se planeaba traer a estas tierras, de forma permanente, toneladas y toneladas de desechos radiactivos a un confinamiento que hibiera representado una total amenaza para el escosistema, la vida misma de los pobladores de la frontera, su seguridad personal y su salud. Negros emisarios de la política más siniestra, asociados con otros políticos y empresarios a quienes nunca les ha importado el bienestar de sus comunidades, sino su enriquecimiento personal, se avinieron a aprobar los planes para la construcción del basurero, para traer de los lejanos estados norteños de EEUU los desechos de sus plantas nucleares. La confianza para que tales plantas fraguaran era la que se basaba en que somos poblaciones pobres, desinformadas, débiles, sin representatividad ni peso político. Eran planes que, desde luego nunca pudieron realizarse en las ciudades de donde venían los desechos tóxicos, porque en éstas reside una ciudadanía económicamente fuerte, consciente, responsable, con altos índices de educación y perfectamente informada.

Pero se encontraron aquí, si no pueblos con gran riqueza material, sí con gente llena de coraje y decisión, fuertemente enlazada por sus tradiciones y amor a la tierra. Gente que desde el primer anuncio de sus malhadados proyectos, alzó la bandera de la portesta, con la disposición total de impedir el ecocidio y la amenazante catástrofe que significaría la filtración al suelo de tan letales basuras.

Este muy modesto escrito quiere ser un testimonio de que nuestra memoria está viva, que no estamos dispuestos ni ahora ni nunca a permitir la violación de n uestra amada Madre, que nos cobija y sostiene con sus frutos -que es la casa de todo lo viviente- desde la hermana piedra, el hermano árbol, los hermanos animales y nuestros hermanos hombres y mujeres.

Niños que participaron en la protesta son ahora madres y padres de familia los más, obreros, empleados, profesionistas, gente de bien. Los jóvenes son adultos. Los adultos, adultos mayores. De los adultos mayores, algunos nos han abandonado ya, otros sobreviven dignamente en la última jornada e su existencia.

Pero hasta quienes no lo vivieron directamente -por la circunstancia que fuera-, sépanse que aquí, en el Valle de Juárez, el pueblo escribió una batalla civil que les llena de honra y orgullo a todos -hasta a ustedes-, y que jurarán por su sangre, a jamás arriar la bandera de la lucha, a transmitir a sus hijos los pormenores de esta gesta popular, a informarse por todos los medios posibles los porqués y los cómos de lo que representan los basurerros nucleares para las poblaciones y, desde luego, a recorrer el mismo camino de luchas -si se diera el caso de una nueva amenaza- y no descansar hasta que se deshagan los propósitos criminales de quienes anteponen sus intereses mezquinos sobre la salud y la vida de sus hijos.

Si hubiera un modo correcto de escribir la historia de este gran movimiento, tendríamos que pedirle al pueblo que -en voz conjunta- nos dictara letra a letra la descripción de todas las experiencias colectivas que desembocaron en la decisión de cancelar el monstruoso basurero radiactivo que compañías poderosas y prepotentes, arbitrarias y abusivas, planeaban construir en esta parte del mundo.

Habría también que pedir la palabra a Nuestra Madre la Tierra. Que nos expresara su angustia ante la amenaza que pendió por tanto tiempo sobre su vientre, la alegría y el  gozo que experimentó al ver ´cómo sus hijos la defendieron en una valiente batalla en donde pusieron todo su corazón y sus limitados recursos con toda generosidad.

Porque hubo simpatizantes, activistas, personas que se pusieron a la  cabeza del movimiento, y sería justo mencionar a cada uno de ellos y otorgarles el más amplio reconocimiento, la más inmensa de las recompensas, así fuera en términos inmateriales, propios del reino del espíritu.

Pero debemos reconocer que aquí no hubo más liderazgo que los propios pueblos de ambos lados de la frontera. Un triunfo total de la gente común, hermanada por un propósito, el más noble de todos: la preservación del patrimonio natural, esa acogedora y bendita casa que es el conjunto de suelo, fauna y flora, paisaje, cielo y aire  los que  todos tenemos derecho.

Imaginamos esa voz, diciéndonos cómo fue todo, paso por paso. Tensión emocional y angustias, amenazas, agresiones abiertas, incomprensión y burla de autoridades, cansadas caminatas, desvelos, planes, estrategias, discusión, sesiones interminables. Pero, por sobre todo ello, flotando el amor fraterno, los individuos unidos bajo una sola intención, un solo objetivo, una sola fe.

El fuego y la presencia espiritual de hombres y mujeres que combatieron en causas semejantes, siempre estuvo presente en nuestros corazones.

Y estará perennemente con los niños y jóvenes que hoy se asoman a la vida. Es nuestra  herencia para ellos, que algún día habrán de legar a sus descendientes y, esto, hasta la consumación del tiempo.

Profr. Manuel Robles

San Agustín, D.B.

22 de octubre de 2013

2013-10-22-sierra-blanca-15-anos (1) 2013-10-22-sierra-blanca-15-anos (2) 2013-10-22-sierra-blanca-15-anos (3) 2013-10-22-sierra-blanca-15-anos (4) 2013-10-22-sierra-blanca-15-anos (5) 2013-10-22-sierra-blanca-15-anos (6) 2013-10-22-sierra-blanca-15-anos (7)  2013-10-22-sierra-blanca-15-anos (9) 2013-10-22-sierra-blanca-15-anos (10) 2013-10-22-sierra-blanca-15-anos (11) 2013-10-22-sierra-blanca-15-anos (12) 2013-10-22-sierra-blanca-15-anos (13) 2013-10-22-sierra-blanca-15-anos (14) 2013-10-22-sierra-blanca-15-anos (15)  2013-10-22-sierra-blanca-15-anos (17)  2013-10-22-sierra-blanca-15-anos (19) 2013-10-22-sierra-blanca-15-anos (20) 2013-10-22-sierra-blanca-15-anos (21) 2013-10-22-sierra-blanca-15-anos (22) 2013-10-22-sierra-blanca-15-anos (23) 2013-10-22-sierra-blanca-15-anos (24) 2013-10-22-sierra-blanca-15-anos (25) 2013-10-22-sierra-blanca-15-anos (26) 2013-10-22-sierra-blanca-15-anos (27) 2013-10-22-sierra-blanca-15-anos (28) 2013-10-22-sierra-blanca-15-anos (29) 2013-10-22-sierra-blanca-15-anos (30) 2013-10-22-sierra-blanca-15-anos (31) 2013-10-22-sierra-blanca-15-anos (32) 2013-10-22-sierra-blanca-15-anos (33) 2013-10-22-sierra-blanca-15-anos (34) 2013-10-22-sierra-blanca-15-anos (35) 2013-10-22-sierra-blanca-15-anos (36) 2013-10-22-sierra-blanca-15-anos (37) 2013-10-22-sierra-blanca-15-anos (38) 2013-10-22-sierra-blanca-15-anos (39) 2013-10-22-sierra-blanca-15-anos (40) 2013-10-22-sierra-blanca-15-anos (41) 2013-10-22-sierra-blanca-15-anos (42)  2013-10-22-sierra-blanca-15-anos (44) 2013-10-22-sierra-blanca-15-anos (45) 2013-10-22-sierra-blanca-15-anos (46) 2013-10-22-sierra-blanca-15-anos (47) 2013-10-22-sierra-blanca-15-anos (48) 2013-10-22-sierra-blanca-15-anos (49)

//

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s