PALABRAS DEL MEJOR AMIGO…


 

El activismo por los derechos de los animales ya cuenta con su campeón y símbolo: Yodi. Se trata de un personaje inspirado en una mascota real, que de la mano de su creador -el escritor Jesús Núñez Ojeda– ha de ser la voz de aquéllos que no tienen voz y sufren: los perros en situación de calle. Abandonados. Maltratados. Rechazados.

Yodi es el título de una recopilación de cuentos que narran todas esas historias que por cotidianas ya no llaman la atención de nadie, pero que muestran una de las peores caras de cualquier sociedad.

A través de las palabras de su humano, Yodi se ha propuesto visibilizar las condiciones en que viven (más bien, sobreviven), los animales de compañía que dejan de serlo para el humano (o inhumano, más bien), con el fin de crear conciencia en la comunidad sobre el trato digno  a las mascotas.

De entrada, Yodi hace suyo el lema de las organizaciones que trabajan esta problemática: Esteriliza, no reproduzcas. Adopta, no compres.

Este libro se encuentra en las manos de muchos juarenses a partir de su presentación la noche del viernes, que contó con la lectura dramatizada por parte de los actores Perla de la Rosa y Tulio Villavicencio,  y emotivos mensajes y testimonios de médicos veterinarios y activistas.

El acto incluyó la develación de una escultura que representa a Yodi y con él a todos los perros abandonados.

Para conocer un poco del libro, hay que acudir a sus páginas, donde se podrá observar que hay un par de prólogos de humanos (naturalmente), pero qué mejor que Yodi en sus propias “palabras”:

Este es un libro narrado por un perro, para que lo lean los humanos. Antes de dar inicio con mi historia, es necesario hacer algunas aclaraciones.

Primera: mi nombre es Yoda, pero a mi amo se le hizo muy áspero y lo cambió por Yodi.
Segunda: a mi amo no le gusta que le diga “amo”, sino que lo nombre como mi amigo el humano, pero le comenté que lo voy a nombra indistintamente, porque es mucho protocolo para un perro y además no usaré la palabra amo como expresión de pertenencia, sino como una expresión de amor, porque yo lo amo.

Dicho lo anterior, le contaré que a mi, junto con 4 hermanitos y mi mamá, nos dejaron en el estacionamiento de una institución protectora de animales, donde nos internaron para curarnos, pero mis hermanitos no resistieron y uno a uno murieron poco tiempo después. Mi mamá, que se llamaba Arenita, tan bonita como todas las mamás, no se recuperó del todo y a los tres meses murió. Yo seguí en tratamiento y después de muchas idas y vueltas al hospital me recuperé en mi hogar temporal. Los domingos me ponían muy guapo para llevarme al centro de adopciones junto con otros perritos… Entre ellos me acuerdo de Kalúa: era una cachorrita café cruza de Labrador.

A ellos rápido los adoptaron: eran pequeños y más bonitos que yo. Domingo tras domingo veía que se iban adoptados, y yo frustrado regresaba a casa. Un día llegó un perrito que se llamaba Bombón. Al siguiente domingo nos pusieron guapos para llevarnos a adopción, (en realidad ya no querían que me adoptaran, pues me la pasaba bien en mi hogar temporal). Total, que estando en exhibición, una señora escogió a Bombón y para mi sorpresa también a mi. Yo me emocioné porque creía que era igual de bonito que Bombón, pero en ese momento llegó un hombre, seguramente el esposo de la señora, y señalándome dijo:

-Ese perro está muy feo, ni pienses en llevártelo-.

Y así, con las orejas gachas y triste me regresaron. Al llegar a casa, mi ama comentó:

-No lo vuelvas a llevar a que lo humillen-.

El domingo siguiente no me llevaron a exhibición, ni al otro tampoco y así no hubo más domingos de angustia. Sin embargo, yo no creí que aquello fuera a durar, por tal motivo; durante muchos meses estuve huyendo e mi amo. Yo pensaba que sólo querían que me acercara para deshacerse de mi. Un día me acerqué, me tomó en sus brazos y me dijo:

-Yodi, tenemos que ser amigos-.

Luego me contó que antes de que yo llegara habían tenido cuatro perritos, de nombres Diego, Lulú, Frida y Vale, los cuales les dieron años de amor y fidelidad pero enfermaron y en corto tiempo murieron.

Por la noche pensé: ¡Qué coincidencia! ¡Cómo murieron mis cuatro hermanitos y llegué yo a una casa donde habían muerto cuatro animalitos!… Todo esto tuvo que pasar para que yo gozara de un hogar, por eso dondequiera que estén les doy las gracias y sin conocerlos les digo de todo corazón que los amo.

Yodi, un libro narrado por un perro… para que lo lean los humanos fue entregado en un paquete que consistió de un ejemplar de la obra, un folleto para colorear, una pequeña caja de Milk Bone, un bolígrafo un sticker. Todo por $100.00.

Dotaciones de ejemplares fueron entregadas a las organizaciones APRODEA, EDUJUAREZ y a la activista Alma Morfín.

A continuación, un vistazo más a la obra que cuenta con una prosa ágil y gran cantidad de ilustraciones:

ÍNDICE
Yodi
Mokoyoya
Cotoneta
Muñeco y Muñeca
Isis
Malacara
Piromaniático
Romance en el Chamizal
Chihuahua
Choco
Día de Muertos
Haciendo click
Volada de barda
África
Fiestas Patrias
Coto en face
Greta
15 de agosto
Crónicas de nuestro barrio
Crónicas de nuestro barrio: el Trapos
Crónicas de nuestro barrio: Firulais en el centro de Juárez
Galgódromo
Choco y Coto en recepción

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s