ALEBRIJES EN EL CENTRO HISTÓRICO


El Museo de Arte Popular en CDMX se ha hecho presente en Ciudad Juárez con una nueva exposición temporal  en el mismo lugar donde estuvo el Mamut de Ecatepec.

Se trata de una exposición de alebrijes surgidos de la magia y la creatividad de artesanos mexicanos.

Los fantásticos personajes zoomorfos (jaguares, águilas, peces y hasta el mítico Changoleón)  que componen La piel del alebrije fueron elaborados, en su mayoría, de cartón, pero también hay de papel, madera, resina y hasta fibra de vidrio. El material fue tallado o modelado para recibir el acabado policromado en tonos brillantes. Su tamaño va desde unos cuantos centímetros de altura hasta casi un metro. Las piezas se encuentran, en su mayoría, protegidas por vitrinas.

La exposición que se encuentra en la sala principal del Museo de la Revolución en la Frontera, fue inaugurada este jueves 2, y su puesta a disposición del público en general fue programada al día siguiente viernes 3, cuando artistas locales han convocado a los juarenses a participar de la elaboración de una escultura de alebrije de tamaño natural. Esto último será en la Plaza de Armas.

El alebrije es una manifestación del arte popular mexicano del siglo XX (con evidente influencia prehispánica y hasta oriental), y su origen es disputado por los estados de Oaxaca y Ciudad de México, según se infiere del mural de presentación de la exposición: 

Existen varias versiones acerca del verdadero origen de los alebrijes, la más difundida es la de los Linares que, según cuentan sus descendientes; Pedro Linares (1096-1992), cartonero radicado en la CDMX, quien enfermó de gravedad escuchando en sus delirios la exclamación de estas criaturas: ¡Alebrijes! ¡Alebrijes!, comenzando así su tradición familiar.

Otra versión es la de la familia Jiménez, quienes afirman que desde 1927 cuando Manuel Jiménez era un niño, tallaba en madera figuras con una navaja en sus tiempos libres mientras trabajaba en el campo; tiempo después comenzó a venderlas en casas de Oaxaca y en 1957 un norteamericano conoció su trabajo y le dio la oportunidad de llevarlo al extrnajero.

Una versión más habla sobre el pintor mexicano José Antonio Gómez Rosas, apodado El Hotentote, que en su paso por la Academia de San Carlos, en donde se organizaba anualmente un baile de máscaras se le pidió una serie de telomes, por lo que encargó a su cartonero Pedro Linares que hiciera una nave y un alebrije. Ante esta petición, Linares le preguntó al pintor cómo hacerlo, a lo que éste le contestó: toma un Judas, y ponel cola y alas de murciélago. En las pinturas de El Hotentote frecuentemente aparecen figuras zoomorfas y fantásticas, en las que se combinan partes de reptiles, aves, anfibios, insectos y mamíferos, al igual que diferentes épocas y estilos.

Se indicó que la exposición estará abierta hasta mediados de octubre en el horario usual del MUREF (9:00 AM- 5:00 PM), de martes a domingo, con entrada libre.

 

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